Año: 2016
Páginas: 333
Precio: 14.90€
Géneros: Fantasía, Fantasía alternativa, Intriga, Humor
Nota: 9 / 10
Sinopsis:
Verónica Guerra lleva una vida corriente. Vive con su novio, del que está muy enamorada, tiene unas amigas fantásticas, un pisito muy cuco y un trabajo que, aunque pelín estresante, le da de comer.
Bueno, quizá tan no corriente.
Verónica Guerra, alias Parabellum, es detective paranormal, y aburrirse, lo que es aburrirse… no le pasa muy a menudo, la verdad. En esta ocasión, el cadáver de un Dios ha sido encontrado en los mugrientos baños de un bar llevado por un duende gruñón y malhablado.
Tiene toda la pinta de que se va a liar pardísima en Barcelona, y Verónica tiene facturas que pagar… un caso perfecto para la detective Parabellum.
Reseña:
Este libro fue una sorpresa de encontrar, y un auténtico placer de leer. Conocía a Morán de El Vosque, un webcómic que nos dio muy buenos momentos y más de un dolor de estómago (de pura risa), por lo que en cuanto vi que sacaba algo nuevo, pura narrativa y encima con un sello que normalmente no me suele defraudar, tuve que hacerme con él. Siendo totalmente sinceros, no me costó ni una pizca de remordimiento, ya que, aunque tenía muchísimos libros por leer, el precio no está nada mal, comparado con los precios habituales de las novedades del género (cuya única explicación que encuentro es que los editores deben pensar que los frikis estamos montados en el dólar, pero en fin). Al lío, Casimiro.
| Sergio S. Morán |
Esta primera novela de la detective Parabellum nos introduce en una Barcelona oscura donde nos podemos encontrar cualquier cosa, incluido el cadáver de un dios en el servicio de un garito. Empezando ya por el título sabemos pues que esta novela promete.
Puntos fuertes tiene muchos; el primero, y lo que más me ha gustado, ha sido el cambio de roles que ha pegado Morán con el protagonista de la historia. Estamos más que acostumbrados (y hartos también, para qué callarnos) de que los protagonistas de las novelas sean hombres; en este caso para más inri, se trata de una novela negra que, aunque fusionada con fantasía y toques de humor, no deja de girar en torno a un asesinato y la forma de resolverlo. Con este tipo de tramas nos solemos encontrar a un hombre de mediana edad, con gabardina, fumando un cigarrillo en un oscuro callejón londinense. Te suena la escena, ¿verdad? Pues aquí no hay de eso. Aquí tenemos a Verónica Guerra, una chica normal (salvo por sus habilidades sobrenaturales, claro) que tiene un novio, amigas, un alquiler que pagar…esas cosas normales, vaya. Y no por eso deja de patear culos inmortales. Touché, Sergio.
Por otro lado, los toques de humor me han parecido muy acertados. Hay momentos en los que te ríes con ganas, y momentos en los que sólo te asoma la sonrisa, pero en cualquier caso lo pasas en grande durante toda la lectura, ya que no hay chistes fáciles ni “de temporada”, de ésos que sabes que tus hijos no pillarán cuando lo lean diez años después. El humor irónico de Morán consigue que te involucres en la historia, además de por la tensión creada (y bien conseguida), por el tonillo ameno con el que está impregnado el libro, lo que hace que lo disfrutes desde el principio hasta el final.








